PRWeb The Leader Press Release Distribution
See How PRWeb Works

We're here to help 1-866-640-6397

Login Create Free Account


All Press Releases for May 14, 2006 Subscribe to this News Feed    
 

El amor que me libero. Por: Edgar Yamil Yitani Ortega.

Carta quye escribiera un preso al amor que lo llevo a tener felicidad dentro de su prision.

Puebla, Puebla, México. (PRWEB) May 14, 2006 -- El amor que me libero.

Esta es la carta que un hombre durante su largo encierro escribiera a la mujer que en sus sueños, durante siete años creó con su sola imaginación.

Era poco su vocabulario, pero tan intenso su amor, que utilizando cientos de veces las mismas palabras logró decirle en más de mil formas lo que él sentía por ella.

Quienes lo veían escribir tan larga carta, loco lo creyeron y de él a diario se reían y burlaban; más aún cuando por su ventana lanzaba las hojas en donde el le escribía.
Diciendo que una paloma la levantaría para llevarla a su amada.

Nunca se supo si en verdad fue un ave o el viento que pasaba, lo que desaparecía las páginas que a diario este escribió, lo que si sabemos es que fue tanta su sinceridad y el amor que en él por ella nació; que un día lo que el en sus sueños creara, a ella despertó.

Esta es solo una pequeña prueba de lo que hace el amor mismo y que en todos nosotros vive y nunca nos atrevemos a liberar.

El secreto está en decir lo que se siente, utilizando siempre la verdad

«Quien se mofa del amor y sus situaciones, es porque no lo conoce o conocerlo teme»


Inicio

Erase este el hombre; quien siete años vivirá prisionero.

Sin voz alguna en las mañanas y sin ella en sus noches solitarias.

Tal era el olvidado, que para no perderse en el olvido; fabricará en su retiro, el más bello de los sueños.

Erase tal la mujer, que imposible de existir parece ser.

Tal era el amor que en el por ella nació, que imposible luce de llegar a su final.

Porque algo que nace como esto que surgió, jamás podrá morir, mientras en este mundo exista el encanto del amor.

Con su mente la fabricó y con lo profundo de su alma la acaricio.

Por alma le puso la suya, por aliento cedió el de él, desgarrándose el pecho en un instante para darle el corazón.
En su agonía latente, día a día le escribió con plenitud de amor.

Ella se ocultaba en el silencio y muda de imagen, permaneció entre sonrisas.

Hasta que un día tanto amor al fin la despertó; se dio cuenta de que mucho se había perdido, puesto que en el tiempo que paso; muchas de las veces el viento se robó, miles de palabras que él le enviaba hablándole de amor.

   Como el tiempo ya no vuelve, ese amor en el viento se perdió.

   Ya no fue el sueño aquel de un día.

   Ya no fue el soñar con lo que no existía.

   Fue tanta la fe del hombre, que dio con sus puros y sinceros sentimientos una vida al sueño nacido con el.

   Vaya aquél el prisionero, que hoy se pierde en el olvido, que sin dejar su nombre, ha escrito en mil maneras el imborrable sueño del amor; el que todos en algún momento de nuestra vida hemos vivido.

   Un sueño, como aquél que todos acariciamos en la vida y que por falta de fe y entrega es que no logramos hacer parte de nuestras vidas.

   Vaya en ello la advertencia que en sus palabras cobran vida, no son los tiempos los cambiados; es el corazón que en el olvido y sin amor se nos ha cerrado.

   Porque inmortal será este amor, lleguen o no los tiempos; perdurable entre los vientos como lo fue en aquellos tiempos.

   Sabes cuanto te quiero, mucho.
   Sabes cuanto es mucho, todo.

   Así es, para mí tú eres todo; eres la luz, el amor y la esperanza.

   Eres el encanto sutil que taladra la roca y que con tierna mirada somete al mismo viento.

   No existe amor más fuerte y cálido en este mundo aquél que yo te entrego a cada instante, al pie de tu ventana.

   No hay amor más intenso en este mundo, que el que yo te ofrezco cada día y noche.

   Entre concreto y rejas me han hecho prisionero; creyendo que con ello mis besos no acariciarán tu cuerpo.

   Pero se han equivocado, porque los besos que día a día yo te ofrezco con ardiente pasión y sincera entrega, solo podrían arrebatármelos si al sol quitarán su luz y calor; que es quien en día a día hasta a ti los lleva y por la noche tendrían que encerrar a la luna y sus estrellas, porque juntas todas ellas son el encanto mágico; que en ti derraman mis más puros sentimientos.

   Hay quienes creen que me consumo en la soledad, ignorantes de que lo tengo todo, puesto que poseo en mi alma un algo de ti.

   A diario cuando a Dios pido; le ruego que te cuide y brinde siempre lo mejor, no pido nada en mi persona, sólo rezo porque lo tengas todo; felicidad, alegría, un hogar y plena armonía en tu vida, porque al lograr tú todo esto, yo obtendré mucho más.

   No hay caricias más ardientes, que aquéllas que brotan de tus labios, no hay sensación más sublime que el roce de tus manos.

   De tu piel, toman su luz las estrellas.

   En tu voz, he descubierto el hechizo que domina mi ser.

   Con la imaginación, a cada instante y en forma inseparable te robo una y otra vez la miel divina que en tus labios escondes.

   Cuanto siento caer; me convierto en el palomo veloz que raudo y silencioso pasa cerca de ti buscando el no tocarte; sino el sólo verte y absorber el maravilloso aroma que escapa de tu ser.

   Recuerdo tus lágrimas; cuando por tus mejillas las veo caer, se me ahoga el alma en sufrimiento y estalla mi espíritu por la ira de nada poder hacer.

   Quisiera que mis labios fueran fina seda, que a todas ellas absorbieran al brotar de tus lindos ojos, para que el sufrimiento no humedeciera tu piel.

   Varias veces te he visto llorar y el sabor de tus lágrimas siempre me ha sido distinto.

   En la primera, era el cálido sufrimiento por lo que se tiene y lo que se quiere; era el deseo de querer tomar algo y al mismo tiempo ahogarlo, porque en tu alma vivía la duda de que fuese verdad o engaño mi amor y entrega.

   Las siguientes lágrimas se impregnaron con el aroma del verde campo y en ellas comprendí que tan difícil te era decidir.

   Era tu camino diciendo no y tus sueños reclamando a la vida un sí.

   Sacrificas tu vida y tu alegría, por no herir a la de otros y bien se que en ello me encuentro yo.
   Cuidas que tu alegría y ansia de vivir, como un amor puro y hermoso, no se convierta en la sombra que a otros robase la luz.

   En un sueño pediste mi lejanía y la desaparición de mis besos y caricias, cuando tú pediste y concedí, ambos lo hicimos con palabras; porque el fuego ardiente que se encendió en nuestros corazones, produjo la llama eterna del amor.

   Con ella nació el calor que une al hilo de nuestras vidas, un calor que nos mantiene unidos a pesar de que la gente en su mente nos mantenga separados con sus palabras falsas, mismas que solo recuerdan para herir a los demás.

   Más tardaste en buscar las palabras suaves que me alejarán de ti; que los instantes que pasaron antes de que nuestras manos, besos y caricias se volvieran a unir para toda la eternidad.

   Entonces platique contigo de mi amor, aquel que naciera por ti hace más de siete años; un amor imposible de creer por la prontitud con que brotó.
   Desde entonces me parecías increíble, la más bella, hermosa y sensual; era tanta tu belleza espiritual que el mismo cupido por los rayos de tus lindos ojos, flechado para siempre se quedo.

   Después hubo en ti la duda, era mi amor sincero o tan solo la llave que engañaba a tu corazón.
   Creíste que solo buscaba en ti tu fascinante y tierna entrega, pero la flama ardiente que ya vivía en nosotros; te hizo escuchar la voz de mi alma y fue entonces cuando en verdad creíste la verdad de mis caricias y palabras.

   Se me partió el alma, fuerzas me hicieron falta para estrujar todos mis adentros, cuando vi por tercera vez nacer en tus ojos las lágrimas provocadas por palabras que hirieran tus sentimientos.

   Ciego hubiera preferido ser, porque en mi pecho sentía un fuego devorador que nacía de la impotencia de librarte del tormento; que clavado en tu corazón y que sangraba por tus ojos con hermosas perlas de cristal. Al verlas correr por tus mejillas, quise beberlas todas para que al viento no cayeran y dijeran de tu gran dolor; te abrase contra mi cuerpo y enojado conmigo mismo reclamaba el cielo el cruel tormento que se cometía; no eran justas esas palabras hirientes; no era necesario desmembrar todos aquellos anhelos e ilusiones solo porque no eras parte de un capricho.

   No era justo ese dolor y sin embargo era real y despiadado, habría querido que ese abrazo fuese algo más que el consuelo y sincero amor que te entregaba; deseaba que fuese la puerta que nos transportará a un mundo nuevo y eterno, en el que solamente viviéramos tú y yo para que nadie te estrujara con su voz.

   Entre lo que debería hacer y lo que podía, hubo mucha diferencia.

   Si cumplía con mi deber, dañaría a una parte de ti y al quedarme inmóvil me sentí morir.

   De que me sirve el conocimiento, para que se nos da la fuerza, si ambos nos son inservibles cuando tratamos de enfrentar al sufrimiento y el tuyo lo siento más que si fuese el mío.

   En mi corazón puedes entrar cuando tu lo quieras y traer contigo todo aquello que es tu vida; porque lo que a ti te acompaña y da alegría a mi vida, también la llenara por siempre; quien soy yo para el corazón ofrecerte, si desde el inicio este ha sido solamente tuyo, además de que sólo una dueña tiene mi corazón y esa sin lugar a dudas lo eres tu.

   No solo por tus encantos mil, no por tus caricias que como pétalos de aterciopelada flor me vuelven loco cuando tocas con su suavidad mi piel, no por el sonido de tu voz, que parece esculpir en mis adentros un te quiero para siempre.

   No por tu aliento que al cruzarse con el mío, esculpe en el mismo viento, mil cantos de amor que se riegan en el tiempo.
   Siendo envidia del rocío, no es porque tu belleza tenga ciego a mi corazón o porque tus encantos han llenado toda mi vida en tan solo unos días.

   Te quiero, te amo y no te puedo olvidar; por tus valores, por tus sentimientos, por tus grandes cualidades de mujer que tu misma en mis sueños te niegas a reconocer y que otros no han podido descubrir y comprender.

   Estoy perdidamente enamorado de ti, porque en tus palabras siempre he encontrado la verdad y se que en ellas vive impregnada la imagen real que se encuentra dentro de ti.

   Por momento me he preguntado y a ti lo mismo he dicho.

   ¿Por qué no nos encontramos antes?
   ¿Por qué no se cruzaron antes nuestros caminos?

   Pero a solas me contesto, que quizá por ello es que he logrado descubrir todo lo bello que llevas dentro.

   Habría sido imperdonable el conocerte en un momento en el que no hubiese podido valorarte.

   Alabado sea el destino, que nuestras vidas ha unido en el momento propio e indicado, porque sólo así puede lograrse un amor tan grande como el que en nuestras almas hemos despertado.

   Recuerdas amor, el día que buscamos en el cielo nuestra estrella, recuerdas aquel paseo en el mes de primavera, tú lucías mas radiante que el mismo sol; quien sentía envidia por no tener en su luz tu resplandor.

   Aún recuerdo la copa, el cristal del cual bebimos para después romper, pidiendo como único deseo el que nuestro amor durase para siempre.
   No olvido y jamás olvidaré que aún en las tormentas nada importaba más que nuestro amor y cercanía.
   Nada fue importante en aquel día que no fuese el cultivar, el gran amor que en nosotros vivía; ni el agua que impregnada en nuestras ropas se encontraba.

   Fue la almohada del encanto y la alegría; como olvidar aquél día, si en el lucías con toda tu armonía; como olvidar aquella tarde inmensa que bajo la lluvia densa, era cuadro perfecto para el amor.

   Jamás me olvidaré de nuestras travesuras, tampoco la alegría que ellas te causaron, nunca olvidaré las caras que ponías cuando sorprendida por mis manos entre mis brazos te veías.
   Que travesuras todas aquellas que te hacía; que dulzura en ellas yo ponía y sin embargo tú con el aliento entrecortado y afligida de todas te reías.

   Cuando mis manos extendían y con ellas te cubría, sentía en el alma la máxima alegría; aún llevo en el alma la miel que arrancará de tus besos, con mis labios noche y día.

   No estas ahora aquí presente, más sin embargo tengo frente a mí tu imagen; tengo tu alma, tengo tu amor, tu corazón y el tierno cariño que de el nace.

   Tengo tu cariño, aunque tú misma no tengas el valor para decírmelo; tengo tus encantos, mismo que cultivo día y noche en mi mente; porque de ellos ha de nacer un día la completa entrega de tu amor.

   Te acuerdas de febrero, de aquel día sin mancha en el que cruzo la idea en el pensamiento, te acuerdas de aquel instante, día sin nombre, día brillante y pensar que desde entonces ya tu voz era el espejo de una contestación menguante.

   Todo a medias lo contestas, con tus sonrisas lo completas y si tu supieras todo lo que en ella he visto; más sinceras tus respuestas hubieran sido.

   No te preocupes porque te escribo, no creas que lo que digo es suficiente, porque lo que hasta ahora te he dicho; no es en lo mínimo lo que mi corazón por ti siente.

   Tú despiertas en mi alma la alborada, tú eres el sueño sutil que se encierra en el mañana, eres el encanto tierno que nació con el roció y que día a día se hace necesario para que reviva el deseo en mi alma y cuerpo de un mejor mañana.

   Que gran felicidad el tenerte hoy.

   Que inmensa alegría, el poderte tener mañana.

   Cuando te veo dormida con tu angelical velo, quisiera cuidarte el sueño con un coro de estrellas y muy temprano cuando el sol toca tu cara con sus rayos y baña tu cuerpo con mis besos y caricias; quisiera llevar mil golondrinas a tu balcón, para que todas ellas te cantaran con melodiosa voz el candente amor que siente por ti mi corazón.

   Un corazón que te extraña a cada instante, un ser que solo vive para adorarte.

   Al despertarme primero pido por ti al cielo, para después bañarme en el brillo de tu cabello, que sedoso y largo como un velo; arropa en mi alma el mas indestructible los sueños.

   Luchar por nunca fallar a tu amor, por no perder ni una parte de él, es desde hoy mi deseo mayor.

   Que silencio oculta tu pensamiento, que para el mío es cruel tormento.

   Amada mía, tus palabras mi alma alegrarían, que puedo hacer para que en mi confíes como yo en ti me atrevo a poner la vida misma; que palabras quieres oír, cual es el hechizo que tus oídos deben escuchar, para que se abra tu corazón al mío.

   Dame el peor tormento, pero no me dejes morir sin haber escuchado la voz de tu alma; que he hecho que tu voz ya no merezco, que ha pasado en tu ser que tal parece que al mío no escucha.

   Ese ruego que te llega día a día es la voz de mi tormento, es el canto a ti, con lo más dulce que vive en mis adentros.

   Si solo muerto tu voz he de escuchar, que en este mismo instante se parta mi cuerpo y que en el entre la muerte; para que así se me permita escuchar al menos por un momento, lo dulce de tu aliento.

   De que tienes hecho el corazón, es que acaso mis palabras no llegan hasta el con la pasión y entrega que nace en mi alma, porque a mis recuerdos correspondes con silencio; es que no merezco de tus encanto el menor.

   Hoy por la mañana subí al cielo y de las mejores te traje estas nueve flores, por su belleza sin igual, por su aroma fenomenal; las traje para tenderlas a tus pies; que al estar junto a ellas, marchitas las haces ver.

   De las nubes tome suaves algodones, para que a tu paso todo sea suavizado, pero es tanta tu belleza; que el mismo suelo, no te quiere ni tocar.
   Ello te confirma que todo aquello que en ti veo y por ti yo siento; no es solo en mi, la auténtica realidad.

   Tú me piensas confundido y crees que mi amor no es totalmente verdad; mas de ello no te culpo, porque bien se, que ya se te pasara.

   Si tu no sientes de hablar conmigo la necesidad, es porque en mi no encuentras lo que en otros esperas hallar.
   Como puedo culparte y más aún reclamar; si con el solo poder mirarte, me haces feliz a no poderse más.

   Dime cuantas estrellas quieres a tus pies y cientos de ellas te pondré; dime cuales son tus sueños y por su realidad mi alma entregaré.

   De los destellos de tus ojos tomó el mundo su belleza y la naturaleza debe a tu sonrisa su gran color, es por ello tu figura inmensa, la verdadera cara del amor.
   
   Si contemplaras en tus ojos los destellos que a mi vida iluminan, si en su bello color te reflejaras como en ellos yo reflejo toda mi esperanza; entonces si comprenderías la intensidad de este amor, que día con día quema a mi alma y en llaga mi vida entera con el silencio de tu voz.
   Que bella es tu piel y que suave se deja ver.

   La espuma del mar, no tiene ni tendrá esa suavidad oculta en ti, ni ese aroma que desprende tu mirar.
   En tu piel se ocultan mil secretos y de ellos ninguno me dejas compartir. Tu silencio es el hierro ardiente que traspasa mi vivir, es el fuego que me quema todo, es la flama que me ha de consumir.

   Tu silencio traspasa mis mas íntimos pensamientos, tu mudez estruja a mi alma y desgarra a mi corazón; no pienses que soy injusto al suplicarte por tu voz, bien se que tengo tus besos y caricias, pero hay mucho mas en tu corazón.

   Te saque del sueño aquel en que dormías, pero ahora te niegas a despertar, no te pido que abandones tu mundo; solo te reclamo más piedad, que mi corazón sufriendo esta, por no saber los secretos que le ocultas en tu corazón.

   Más si tu deseo es el que por siempre tu silencio me has de otorgar, si tu voluntad es acabar con mi vida con la lenta agonía de no saber de ti; conforme soy y así seré, porque ni por defender mi vida un solo instante contra de ti estaré.

   Has de pedirme un imposible y por ti fácil lo haré, reclamaras todo lo increíble y por ti así ha de ser; si a tus pies quieres verme arrodillado, en un instante destrozado ahí estaré.

   Si buscar descubrir que tiempo puede resistir mi alma, la daga silenciosa que en ella clavada esta; tu ponle el tiempo, porque si tu lo pides por una eternidad resistiré, aunque no por ello pueda evitar que día con día y gota a gota se vaya perdiendo la energía de mi ser.

   Que importa lo fatal, si al final te encuentras tu; las gotas de tu silencio están ahogando mis suspiros, están llenando el vacío que para ti en mi espíritu guarde.

   Cuando te preguntes como fue que todo esto nació, encontraras que de mil formas esto se creo; quizá fuera un sábado en que el cielo se cerró y por ello un ángel a ti te descubrió.

   Anoche te he soñado, corrías hacia mi y en mis brazos te sentías flotar dando giros de felicidad; llenamos entre ambos una eternidad.    De la mano caminábamos y abrazados éramos la flor de un ideal.

   Te acuerdas cuando con almohadas jugábamos, recuerdas el calor de aquellos besos traviesos; era entonces cuando los dos pedíamos al cielo que el amor que existe entre nosotros fuera tan solo la semilla de lo que con el tiempo será algo más.

   Te descubrí soñando en el día y en el te vi temer a mi gran amor, rechazabas pensar en el; puesto que en tu mente causaría dolor.

   Me di cuenta del dolor que se torna en frustración y que nace en los dos.
   Cuando un instante no nos vemos, cuando por el viento se pierde nuestra voz.

   Te soñé cuando soñabas y a tus palabras arrebate el dulce encanto que brotaba; cuando un instante no nos vemos, cuando por el viento se pierde nuestra voz.

   Te soñé cuando soñabas y a tus palabras arrebate el dulce encanto que brotaba, cuando con el alma me explicabas lo que para ti era mi amor.

   Soñaba con tenerte cerca, como algo muy especial; decías sentir en ti algo nuevo, indescriptible y real que como aliento súbito y hermoso nos llenaba la realidad en ese sueño, otras tantas veces te pregunte, como es que sentías mi amor. Solo una sonrisa esbozaste.

   Fue lo que una y otra vez me contaste y solo más tiempo te tomaste.

   Con tus besos me decías que mi amor siempre deseaste, con caricias me explicabas el sueño aquel en que un día estuviste y que hoy en su realidad ya te encontrabas.

   Te vi esta vez más efusiva, dejaste ver que al menos en ti un algo por mi sentías.

   ¡Como tú no existe nadie!

   Porque es de ti el encantador detalle, lo que te ha llevado a mi; es el espiritual y real deseo lo que acrecienta tu figura frente a mi.

   Es tu hablar sincero, que al compartirlo todo en ello encuentra felicidad, es tu frágil entrega lo que me hace amarte más.

   Como quisiera por momentos estar más cerca de ti, como anhelo que entendieras que no es por falta de deseos mi cercanía junto a ti; te quiero con lo más puro y sincero de mí ser, te amo con la pasión más grande y encendida que puede haber.

   Me haces falta, en mi vida no esta completo ningún instante, si en el no va grabada tu pura y delicada imagen.

   Te lo ofrezco todo, por el amor y el cariño que en verdad te tengo.

   No dejes que se frenen tus pensamientos; no hagas que estos tornen mas lento mi tormento, deja fluir la vida de tu alma, deja sonreír a tu oculta mirada; déjame ser el viento que llene los huecos de tu vida, déjame ser el amor que te inunde de alegría; dame la oportunidad de brindarte la vida mía, para que con ella tapes los espacios vacíos de tu alma.

   Déjame ser el roció que humedezca tu semilla, permite entrar abiertamente en tu vivir; quiero ser el todo en tus días, para que llegando el momento no te precipites del amor sembrado en agonía.

   Déjame amarte y destrozarte con mis besos y caricias, permíteme dejarte grabado en el corazón el cálido ruego que nace de mi amor.

   No rechaces la entrega que te brinda mi alma, porque en toda ella va sembrando lo más puro de mi corazón.

   Te amo, porque tu eres el amor de siempre, te extraño porque en mis días y noches eres mi aliciente y no imaginas que gran sufrimiento siento, por no poder decirte con palabras la gran verdad que llevo dentro.
   Te juro que lo intento y mil palabras a cada instante invento, pero la verdad es que en mi no existe el lenguaje de otros tiempos; sufro por no poder expresarte lo que llevo dentro, reniego de la voz interior que ha sido mi aliento.

   En todo lo que vivo y hago estas presente y sin embargo, no hay palabras suficientes para decirte que te quiero; lo grito al viento en las mañanas, lo recito al caer la tarde, se lo cuento a las estrellas y la noche y aún así no puedo explicar el inmenso amor que por ti yo siento.

   A veces me pregunto que fuese preferible, si vivir con el deseo de comunicarte lo que siento o el que hubiese sido de no encontrar tu luz en estos vientos.

   Pero de inmediato me arrepiento de la torpeza que cometo, como puedo suponer que existan bellos tiempos, si en el aire y en los vientos no corriera tu imagen seductora que con su belleza todo lo devora; que sería de esta tierra si en ella no existieras, que sería del puro amor, que si no fuera por tu presencia en mi no existiera.

   Es tu sombra la señal de aquel camino tan real, el camino flameante de la vida, en el cual tu eres su mayor verdad.

   Hoy al despertar vi que nuestros caminos con el tiempo se han de juntar, es cosa de darle un respiro al tiempo, quien ahora impresionado de tu belleza esta.

   Anoche te mire soñando, te vi abrazando mi verdad.
   Duerme tranquila tu en tus noches y llena tu vida de jubilo y felicidad, porque al despertar temprano encontraras que al pie de tu regazo; mi amor al igual que siempre esperándote lleno de alegría por ti estará.

   No tienes que abrir aquella tu ventana, porque el rayo de mi amor lo atravesara todo para llegar hasta ti y abrazarte con ternura inmensa cuando aún te encuentres dormida.

   Ayer que de ti hablaba con el viento, lo escucharon los ángeles del cielo; como tu, creyeron que era imposible el amor intenso y verdadero y al contemplarte bajaron con la duda dentro.

   Todos ellos se maravillaron y comentaron que ni en el cielo había mortal que llevase en sus adentro, tan puros sentimientos; ellos de ti también se enamoraron y mientras tu dormías en la tranquilidad de tu regazo, entre todos te arrullamos y con delicadeza te dimos miles de besos, no quisimos despertarte, no quisimos perturbarte, porque eres mas que la vida.

   Hoy curiosamente me asome por la mañana y te vi bañándote en el roció, este se tornaba cálido por tu sola caricia; era tanta la belleza de tu cuerpo al estar desnuda, que el mismo arco iris envidio tu brillo y color.

   En nuestros sueños nació la promesa que hoy vive en la realidad de mis días, tu estabas sentada sobre la barda acerada y tu cuerpo vestía los colores del cielo; mis dedos se perdía entre tu cabello y nuestro aliento en uno se fundía, nuestras manos se estrechaban frente a nuestros cuerpos, mientas nuestros labios musitaban un te quiero para siempre, para después unirse y sellar la promesa que deseamos durante toda una eternidad.

   Desde entonces, todos los días, cuando el sol marca el nuevo día y el cielo por instantes desaparece la sombra de tu imagen; se mueren los trinos de las aves, hundiéndose el mundo en la humedad de la tristeza, como no ha de sufrir si por un instante el sol le oculta tu belleza.

   Te amo, te quiero y te extraño, necesito de tus besos y caricias, me hace falta tu cercanía y el roce de tus manos y sin embargo por mas que yo me esfuerzo no logro encontrar las palabras ideales para decírtelo y con ello hacerte sentir una y otra vez, lo mas cálido y sincero de mi amor.

   Si en mundo lejano existiera la palabra para decirte en que forma te quiero.
   Si en medio de un abismo lleno de peligros se encontrara; nada me impediría el ir y tomarle, porque solo así podría darle libertad al ansia que envuelta en mí vive, sin por ti llegar a ser oída.

   Que tristeza ha de inundar a aquellos hombres que no tienen la suerte de saborear tus besos, como han de estar sufriendo porque tus manos no se pierden en su cuerpo.
   
   Que sufrimiento los estará ahogando por la imposibilidad de poder tocar la seda de tu cabello; han de estar muriendo en vida, solo de pensar que de tu amor, yo tomo la miel todos los días.

   La tomo al verte, me baño en ella al tocarte y cobra vida mi alma cuando la tomo de tus labios.

   Con tus besos se borra mi soledad, con tus manos me apartas de la tempestad; tu voz me eleva en el viento y con las manos unidas y entrelazadas por el infinito de la felicidad nos vemos volar.

   Cuando soñando te encuentras, yo busco encontrarte en ellos, porque solo así puedo tenerte cerca y hacer de mis anhelos la grandiosa realidad de bañarme con tus sueños.

   Ya no hay hora en mi mañana, ya para mi se detuvo el tiempo.

   El primer día volverá a correr, cuando haya llegado el momento de hacerte mía para siempre, porque un día mía serás para toda la eternidad, en ella no se conocerá de tiempos; ahí no habrá, para ti los sufrimientos.

   En ella vivirás en armonía y al despertarte en las mañanas encontraras que mientras dormías escribí en el aire mil poemas que tu día iluminan.

   Podrás ver que en cada instante de nuestras vidas, nuestro amor se impondrá a todo lo creado, no habrá entonces poder humano que pueda romper el encanto que envolverá nuestros corazones.

   Te ofrezco las mañanas mas bellas, pondré a tus pies la mas hermosa de las tardes y al caer esta, cuando aparezca la mas encantadora de las noches, la tomare del cielo para cubrir con ella nuestra diaria cena.

   Cuando al amanecer este el roció pintando su color en la mas bella flor, con ternura y dulzura te la he de llevar, para que con sus pétalos suaves toque tu piel y vea la naturaleza, que mas belleza que la que se encierra en ti; no existe en este mundo o en aquel en que los ángeles hoy viven empapados de el aroma suave que se escapa de tu piel.

   Pero sin embargo, también de ellos te debo de ser sincero; porque ni en sueños mentirte quiero.

   Varios sueños han estrujado mi alma, porque al dejarme ir en el amor que yo te entrego, mismo que te envuelve con la velocidad de un suspiro.
   He atacado tus más íntimos sentimientos y por instantes en ciertos tiempos, se hieren en todos los sentimientos.

   En ellos creyéndote solo mía tus recuerdos he ignorado, provocando en ti casi la muerte.

   Todas las angustias y tormentos que he vivido en el encierro de mi vida, en nada se comparan con aquellos momentos en que por mi culpa tu sufrías.

   En esos sueños no existe el hombre audaz o el que piensa.

   Confundo lo que no parece real, con lo que en un posible momento quizá será.

   Clávense mil dagas en mi pecho, derrámese de mi sangre todo lo que vida significa, que mis brazos se partan como la rama que se estrella en la roca pura y que mis piernas alejen de ti los sufrimientos; es en estos momentos cuando indignado conmigo mismo me pregunto:

   “Es ese el amor que te prometo, es ello una muestra de cariño, no será que estoy envenenando al mas dulce de los sueños”.

   Que es lo que vive en mis adentros, que por cariño te regala el sufrimiento, porque no cuido a tu frágil figura como al sabor que guardo de tus besos.

   Es en estos momentos cuando pienso que ya he vivido demasiado tiempo.

   Luego tu me lo perdonas todo y sientes compartir la culpa, demostrándome con ello que tú también me amas en esa forma completa e intensa; que mis besos y caricias ya no te son extrañas, sino necesarias en tus días, tanto como a mi lo son.

   Con todo ello me dices que en tu alma también llevas guardada la verdad que la mía te entregara.

   En los malos sueños tus manos siguen tocando mi cuerpo, mientras tus pensamientos revueltos me dicen que será mejor conversar mañana, a este lo espero en el desvelo.

¿Como dormir sin saber lo que será tu pensamiento?,

¿Que me dirán esos momentos que ocultos en el futuro tanto anhelo?

¿Por qué el amor tiene que ser así?

¿Por qué siendo tan bello ha de provocarnos sufrimientos?

   Si ambos nos llevamos dentro, porque no podemos gritar al viento; lo inmenso del amor que hierve en nuestros adentros.

   El mundo mil razones pone y si es verdad que tanto te quiero, debo de convencerme una y otra vez; de que solo en el secreto de este sueño bello puedes subsistir.

   Pero desde hoy prefiero ese secreto y si alguien tiene que sufrir, que sea yo quien reciba el sufrimiento; porque al tener tus besos, nada podrá el destino en contra de mi aliento de vivir.

   Y si la batalla es dura y toda una vida a de perdurar, a nada deberé temer; porque bien se que mis heridas quedarán perdidas, al sentir el roce de tu piel.

   Lo que más me duele, es que mis errores rompen el encanto; el que tú guardas en ese sueño imposible que juntos creamos y yo tanto te he ofrecido.

   Ayer que soñando viví contigo, quedo impregnado en mi pecho el suave aroma de tu piel; perfume que no puedo perder, por lo que me alejo de todo aquello que lo pueda desvanecer.

   A la luz de la luna y las estrellas, he dejado volar mi imaginación para acercarme a ti en esta noche, en la que tanto te he hecho sufrir; es más grande mi dolor que la necesidad de dormir.

   Amor mío, amada mía, si es verdad que en nosotros existe tan puro amor, que sea este la salvación.

   Tal vez por amor me perturbe, pero puedes estar segura de que no importa que me quieras o desprecies; porque así eres tu lo mas bello y único que amare.

   No hay peor agonía que vivir de los recuerdos del amor, porque por más bellos que estos sean, al recordarlos dejamos ver que ahora nuestra alma esta vacía; es por ello que a cada instante yo haré que en mi mente nazca tu imagen con el día, porque es así como se llena de calor mi vida.

   Si en algún momento esta carta te parece larga y aburrida es porque tengo que decirte con palabras lo que quisiera con mis besos entregarte todos los días.

   Hoy te doy gracias porque en sueños me has dicho lo que sueñas noche a noche, te agradezco intensamente el que dejes explotar todo aquello que llevas dentro; te agradezco que lo hagas cuando sientes el roce de mi pecho y si en algún momento me empujaras, yo sentiría haber sido lanzado al cielo y si gritos tu me dieras, estos serían dulces melodias a mis oídos.

   Yo tengo la inmensa dicha que otros ni imaginan, yo poseo la verdad sincera que vive en tu cuerpo, nadie mas ha encontrado en ti tú radiante belleza espiritual; esa fuerza tan intensa en ti, que a todos ilumina.

   ¿Cual de tus detalles es más bello?,

   ¿Es aquel que acaricias en sueños o aquel otro que rozo tu piel?

   ¿Cual de tus sonrisas es mas bella?, La que se escondes entre tus hoyuelos o aquella con que respondes a mis sueños
   
   ¿Cual es la canción más hermosa?

   ¿Será la que los ángeles te cantan!,

   ¡Oh aquella que suavemente de tu alma brota, al decirte que te quiero!

   ¿Cual es la mano más suave? será la de la luz cuando por la mañana sobre ti se posa o serán tus manos, que han sido envidia de las mismas rosas.

   Si en este momento solo un deseo me quedase por pedir, yo rogaría porque se me dejara llenar todo tu cuerpo con mis besos y caricias.

   Si un poco de vida solo se me diera, yo lo cambiaría por un segundo entre tus labios.

   Amada, algún día serás completamente mía y será entonces cuando en verdad tú conozcas la más bella primavera.

   En algún instante de tu existir, se que sentirás mi vida como yo la tuya y será entonces cuando a tus sonrisas, alimentes con todas aquellas palabras que mi corazón desesperado vive expresando día con día.

   Todos los días, aunque conmigo tu no estas, hacía ti estiro mis manos y a tus pies pongo mi aliento; siempre esperando, esa la llegado del tiempo.

   Al tiempo, aguardaré con la paciencia que diario desborda el manantial; yo seré esa fuente que termine tu sed de amar, para toda una eternidad.

   Si alguien no es digno de ti, ese soy yo y tú lo mismo no te atrevas a decir, porque harías sufrir a mi alma que te adora y no puede estar sin ti.

   Soy yo quien no tiene con que corresponder a tus encantos, ni el valor para robarle al viento, ese tu aroma.

   Que te puede pedir alguien como yo, que no sea tu sincero y puro amor.
   
   Si de las riquezas tengo la mayor es porque tú con tus besos y tiernas caricias me entregas la mejor.

   Es por ello que puedo gritar que contigo vivo un sueño que poco a poco se esta tornando realidad; todo esto es tan bello que tal parece que ya juntos viviéramos una eternidad.

   Esto me hace recordar aquel sueño en que en medio de las sombras de la gente, tu cuerpo y el mío fundidos en el amor tomaban baños de caricias y se humedecían en la alegría de nuestros besos.

   En mi vida ha habido muchos sueños, pero a ninguno le guardo el recuerdo; como a aquellos en que apareces tú.

   Que bromista es el destino, que te aparece junto a mí, justo cuando sabe que por ser parte de un sueño no te quedas junto a mí.
   
   Pero aguardo la esperanza de que algún día se llegue a equivocar; serás ese día real, y entre mis brazos pasaras toda una eternidad.

   Las mentiras de la gente jamás ha llegado a importar porque se que en tu mente solo para mi guardas la verdad, que me mientan, que se burlen; nada de esto me importa, porque se que sigo teniendo de ti el más cálido y puro amor.

   Todos viven asombrados, al ver que en el mismo viento; viven escondidos tus dulces besos para mi.

   Se que mis palabras llegarán a tu corazón, se que al salir de mi alma y abandonar mi cuerpo estas rompen las cadenas de la vida; estorbo de nuestro amor.

   Ellas de inmediato hasta ti llegan todos los días con el mensaje que mi corazón te envía; en el te envío las nuevas frases, que a cada nuevo instante invento para ti.

   Si mil vidas yo tuviera, a todas juntas las cambiaría; por vivir tan solo unos momentos envuelto entre tus besos.

   Cuando el cielo derrama sus aguas sobre la tierra, cuando el mar lleva su espuma en olas hasta tocar lo firme, cuando la tierra busca girando encontrar la primavera, es entonces que todos te descubren; porque de todas las creaciones del cielo en esta tierra, tu mi amor, tu mi vida, eres y serás por siempre la mas hermosa sensual y bella.

   Todos viven corriendo con el viento, pero al mismo tiempo mi pensar lo ha desvanecido, en mi celda no existe otro momento; no hay ningún instante que no sea en el que te he conocido.

   Tu blonda y larga cabellera ensombrecen los encantos que trae la primavera, el verano no tiene el calor que escondido guardas en tus besos, en el verde de sus campos tampoco existe el suave aroma que de tu alma se desprende.

   El otoño quisiera la ternura de tus manos, para que las hojas todas a sus pies cayeran solas, el invierno envidia la blancura de tu piel. Su nieve se derrite al ver la flama del amor que vive en ti y cuando la primavera tiene que volver a nacer, ella se da cuenta de que en ningún momento a tus encantos y belleza podrá vencer.

   ¿Porque?

   Si eres la mas bella no me dejes inundar mi ser con tus palabras, porque no alivias mi pensar de cada día al estrechar tus manos con las mías; déjame enredar mis brazos en tu cintura y con los tuyos hazme sentir feliz, porque un abrazo tuyo es mi mayor alegría y consuelo.

   Tú eres la estrella que ha nacido solo para mí, porque aunque muchos otros ven tu brillo; no saben apreciar lo que vive dentro de ti.

   Cuando en tus brazos me sueño abrazado y con ellos me aprietas contra ti, como yo hago con los míos; es cuando la gloria del mismo cielo nace en mí.

   Las revueltas aguas del mar y la furia desatada en las tormentas, no podrán alcanzar jamás el puente del amor que sobre ellas hemos construido.

   Con nosotros se acabaron los imposibles, porque nuestro cariño es la llave que con fe nos abrirá para siempre la puerta que nos lleve a la eterna felicidad.

   Cuando desde hoy te detengas en un río, escucha su cantar, porque es el eco musical que pongo para ti, mientras con las nubes escondidas en el cielo, te empiezo a recitar un poema escrito solo para ti.

   Prepárate a vivir conmigo toda una eternidad, porque hoy entre sueños te he encontrado; y ya no te dejaré jamás.

   Te necesito tanto y tanto es lo que te amo, que solo con soñarte me haces vivir la más alegre realidad, porque en los momentos de ensueño en que en mis brazos te encuentras; me inunda la fuerza divina del amor, se me llena el alma de mil fantasías que me hacen llenar toda tu piel con mis besos y caricias no hay parte de ti que no sea en mis sueños realidad.

   Cuando soñado bailando estamos, no es la música a quien escucho; sino al ritmo desbordante que nace de tu alma y que a mi corazón marca el ritmo del vivir.

   En este mi largo encierro, una bella fuente de cristal para ti pondré, será el lugar en donde a diario y a cada momento un deseo que tu me pidas yo lo cumpliré.

   Algo maravilloso esta pasando en mi vida, porque en todo lo que hago ya vives tu.

   Te veo caminar sola entre la gente y bien se que nada debo de temer; porque ellos no se han detenido nunca a ver, la gran belleza que de tus ojos brota y que se derrama de tu ser.

   No se han dado cuenta de tu suave y ágil andar, nadie ha podido ver la gran mujer que mi amor en ti no se cansa de descubrir.

   Tú eres la mujer que en su belleza y sentimientos es imposible de vencer, aun cuando en los sueños veo que me deseas, con lo que me haces sentir el más feliz; porque la manera en que yo te amo, ni con mil palabras se puede definir.

   Podrán pasar mil años y con ellos mas palabras, más aún así me será imposible el definir la intensidad de mi amor por tí, podrán suceder las cosas más raras y ni así me dejaré de enamorar a cada instante, más y más de ti.

   Si en donde nunca llueve tuvieran tu presencia, con tu solo aroma lo llenarías de húmeda divina, la cual todas las flores más hermosas aprovecharían para crecer instantáneamente hermosas y tender sus suaves pétalos a tus pies.

   El acero que me aprisiona, a ti no me deja ir, aun cuando frente a mi por las mañanas, siento la sombra de tu piel; veo al acero como se derrite y como en el aire quisiera huir, ya que se siente indigno de estar cerca de ti.

   Si alguien hay en este mundo, que de mis sueños se burle, no será porque este yo equivocado; lo que pasa es que ese alguien nunca en verdad se ha enamorado.

   Porque cuando en verdad nace el amor, este no puede ser frenado y día a día se hace mas hondo, recíproco y sincero; pero el amor también tiene sus reglas para lograr alcanzarlo y la primera es que no se le oculte nada a quien como tu lo has inspirado.

   Es por ello, que hasta mis sueños contigo comparto y cuando lo hago, siento dentro de mi como se libera la angustia que en ellos nace; porque durmiendo veo que no puedo tocarte como lo hago en la realidad en que vivo prisionero.

   Tú sin poder venir a mi y yo sin poder acercarme más, todos me dicen que tan solo vivo un sueño, que nada de lo que escribo es real, que me estoy perdiendo en ilusiones y que nunca serás parte de mi realidad, si todo esto fuera así, si tu no fueras tan bella como yo te veo.

   Si tus sentimientos no son tan nobles y abiertos como así lo siento.

   Si tu realidad de mujer no fuese toda verdad.

   Si en tus manos no se ocultase el encantador toque de los ángeles al acariciar mi cara.

   Si en tus palabras no existiera la verdad que me entregas en nuestras noche de ensueño.

   Si en tus besos no existiera esa miel que mi vida alienta.

   Si el aroma que respiro de tu cuerpo y me eleva por los cielos, no es verdad.

   Si tu piel no es la seda que ha de acariciar mi cuerpo.

   Si tus ojos no son la flama que ilumina mi existir y fuese cierto todo lo contrario a lo que en ti he descubierto; aún así estaría perdidamente enamorado de ti, porque no hay amor mas puro que aquel que nace en dos distintos corazones, viendo siempre en una misma dirección y con el mismo pensamiento.

   Pero si fuese verdad que en este mundo tu no existes, hoy mismo con mis pensamientos te veré nacer; para que juntos demos vida a este amor en el que muchos no suelen creer.

EPILOGO

   Fue entonces, cuando la mujer que él creara con palabras que robaba al viento día con día, realmente tomo un cuerpo y ante el se apareció; todo se estremeció en aquel lugar y una intensa luz ilumino hasta el mas olvidado de los rincones.

   La mujer se hizo presente y exactamente como el la dibujara en su mente, así ella se presento, estiro suavemente sus brazos hacía el preso que sentado, aún le escribía a su amor; con sus manos envolvió las de el y del cuerpo de éste, uno exactamente igual salió.

   Ambos, tomados de la mano, se fundieron en un corazón que lentamente hacía lo para nosotros desconocido partió.

   En la prisión solo quedo un cuerpo vació, el lápiz, el papel y aquélla mesa sobre la que tanto escribió.

   Quienes lo cuidaban y de él se burlaban, al ver todo esto se llenaron del sentimiento puro que solo puede existir en el amor y aun hoy en día; quien visita aquel lugar, puede respirar aún el aroma aquel que ella dejara, al venir por el.

   Ninguna hoja apareció, solo en la mesa una frase escrita se encontró.

«En nuestros sueños nacio, la promesa que hoy vive; En la realidad de nuestros días»

Escrito en 1985.

Other Releases by this Member
OPTIONS
Printer Friendly Version
Email this story to a colleague
CONTACT INFORMATION
Edgar Yamil Yitani Ortega
Consejo de Comunidades Hispanas, A.C.
522222328575
Email us Here
ATTACHED FILES

There are no multimedia files attached to this release. If this is your release, you may add images or other multimedia files through your PRWeb News Management Console.

ABOUT PRESS RELEASES
If you have any questions regarding information in these press releases please contact the company listed in the press release. Please do not contact PRWeb. We will be unable to assist you with your inquiry. PRWeb disclaims any content contained in these release. Our complete disclaimer appears here.