Lo Mejor de las Artes Marciales y su Filosofia Expresada para Todos. Por: Edgar Yamil Yitani Ortega. Un mejor Mundo Marcial.

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La filosofia marcial, no tiene caducidad. Buscando la verdad. Mejores maestros, daran superiores discipulos.

En el camino filosófico de las artes marciales.
Por: Master Edgar Yamil Yitani Ortega.

Las artes marciales no son algo que debe de sorprendernos, tampoco algo que debamos de ignorar; lo mas indicado es que todos conozcamos sobre los grandes beneficios que estas nos brindan y que con su filosofía y enseñanzas, resultamos beneficiados todos.

Lo mejor de estos sistemas, es su esencia, la sabiduría que corre a través de ellas y la gran salud que pueden llevar a quienes las practican.

Todos los sistemas son respetables, admirables y dignos de ser practicados; lo malo es que mucha gente nos habla de las artes marciales y se olvida de que debemos de tomar y transmitir mediante estas lo mejor de nosotros.

Quien lucha por superarse en sus diferentes etapas de vida, aprovechando su medio, sus recursos y todo aquello que le brinda la naturaleza, obtendrá siempre un magnifico resultado, el cual podrá incrementar con su preparación y deseo de superación constante.
Es importante para todos nosotros el que nunca decaiga el espíritu de superación y mas aun que al obtenerlo y aplicarlo, deberemos de luchar por no pisar los derechos de los demás.

Esto ultimo es muy importante, ya gane nada valdría el triunfo obtenido, si para llegar a este se requiere de pisar a los demás; ello nos dejaría en una pésima posición, en un lugar muy complicado y en una postura mas que difícil.

Las artes marciales, en todos sus estilos nos señalan el camino de la superación, del éxito y de continuidad mejorada.
Luego entonces no hay espacio para los engaños, las mentiras y las infamias.

Es necesario que la gente asimile la verdad de sus actos y la realidad de sus actos en todo momento de su vida y que seamos la misma persona en casa y fuera de ella, en la oficina o en la escuela y en la calle o en intimidad.

No podemos vivir cada parte de nuestra vida con distintas personalidades, simplemente se es o no se es.

Cierto y valido es que las personas efectúan en su labor un trabajo, el cual muchas veces ni en la propia casa conocen; ello no es malo, lo malo es que en este aparentemos una bondad inusitada y que lleguemos con una furiosa embestida sobre nuestros seres queridos todos los días.

Vivimos en tiempos de riesgo, en donde todas las personas arriesgamos en busca superar lo que se tiene y de lograr mejores y mas grandes metas, esa lucha debe de ser limpia, transparente y llena de armonía; no importa a que se dediquen las personas, sea lo que sea, debemos de hacerlo bien y poner en ello nuestro mejor esfuerzo.

Aprender artes marciales, es como aprender un oficio extra en nuestras vidas, y que en cualesquier momento de nuestras vidas nos ayudara los problemas diarios de nuestro desarrollo cotidiano, en el que no tenemos que estar peleando, ni batallando, sino por el contrario, que sin sentirlo ni pensarlo, nos dará la fuerza y la vitalidad que requerimos para lograr las metas que tenemos fijadas.

Al atravesar una calle, utilizaremos mas agilidad, pondremos en practica nuestros reflejos ante una caída o tropiezo, tendremos una mejor coordinación en nuestro trabajo, contaremos con una mayor serenidad al enfrentarnos a problemas inesperados, contaremos con una mayor resistencia física ante accidentes o desgracias naturales. Nuestra mente y cuerpo estarán más coordinados para actuar en conjunto en respuesta a situaciones inesperadas.

Y así sin darnos cuenta, también ayudaran a nuestros hijos, hermanos, esposas y demás seres queridos; luego entonces es bueno comunicarles la esencia marcial, su espíritu de superación y la tranquilidad y la coordinación física y espiritual que no dan como regalo al solo practicarlas.

Ya no hablemos de los grandes beneficios físicos y mentales que nos producen y que nos brindan una mejor calidad de vida, alargando nuestro periodo de salud física y reforzando nuestro cuerpo, llevándolo hasta una mejor y mayor calidad de vida.

Es importante que no se pierda la idea básica de que hay que prepararnos mejor, para poder vivir mejor y si en el camino podemos ayudar a los demás a que también lo hagan, ello nos dará una nación mas unida, fuerte y poderosa.

Recuerden que cada persona vive en un mundo muy amplio y distinto al que tienen sus semejantes y ello es lo que permite que todos seamos diferentes. Esas diferencias son la base de la sensibilidad humana.
Recientemente en un coreo, nos comenta un amable lector de España, algunos pasajes de su vida reciente y sus dudas al respecto.
Entre lo mas significativo nos decía que deseaba cambiar su rumbo y retornar al mundo marcial, sin saber como retornar a su maestro después de una retirada sin mucho significado.

Para ambas situaciones la solución es solo una, sinceridad, verdad y humildad en todos los actos; así como en cada uno de nuestros pensamientos y acciones.

Pero lo más significativo, es el valor de un hombre en busca de la superación, que no olvida los agravios y que trata de limar las asperezas de sus pisadas en un camino ya recorrido. Creo que este hombre, es un ejemplo de vida, un espíritu en sanación y que seguramente muy pronto entrara por los caminos de la superación constante.

Aquí es cuando el maestro tiene mucho que aprender y más aun por enseñar; ya que la mezcla de ambas cosas, marcan el camino de la sabiduría.

Recuerden que nadie es tan sabio como para quedar sordo, ciego o mudo a la verdad.

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EDGAR YAMIL YITANI ORTEGA
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